viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz 2011

En algún blog de los que visito vi esta foto tan preciosa y automáticamente la guardé en mi carpeta de las fotos que me gustan. Quiero que vuestro 2011 esté lleno de la paz que transmite la imagen. Gracias por estar aquí.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Aficiones

Ya dije hace muchísimo tiempo (aquí) que había retomado una vieja afición: el punto de cruz. Esto es en lo que he estado trabajando últimamente:


Lo estoy bordando en SAL (stitch a long), que significa que somos un grupo haciendo la misma labor al mismo tiempo; hay una encargada que nos va enviando periódicamente los trozos que tenemos que bordar y nosotras tenemos que ir enviando fotografías a medida que vamos avanzando. La gracia está en saber que hay varias personas haciendo lo mismo y lo diferentes que son los resultados.
Y como también dije en su día, mi nueva afición ha provocado que los libros leídos en el año 2010 sean "0" (de hecho no es del todo cierto porqué he leído la lectura obligatoria de inglés, uno de aquellos adaptados al nivel del estudiante, pero era cortito y no cuenta). No me gusta la sensación.
Veremos qué ocurre en 2011.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Navidad 2010

Durante estos últimos días he estado hablando con Cristina de nuestros respectivos pesebres. Ella, mucho más disciplinada que yo, ya ha colgado las fotos del suyo en su blog así que, antes de que llegue la Navidad, aquí van unas fotos del mío.
La tradición del pesebre la comenzó mi madre cuando yo era pequeña. Por lo que me cuenta, el primero que tuvimos (del que yo no me acuerdo pero he visto algunas de las figuras) era bastante feúcho, todo de plástico, así que decidió cambiarlo por el que tengo ahora. Cada año iba comprando nuevas piezas (sí que recuerdo el día que compramos las casitas de corcho) hasta que llenó el espacio del mueble en el que se colocaba cada Navidad.
El pesebre pasó unos años sin pena ni gloria (coincidiendo con mi adolescencia y la edad del pavo en la que supongo que me debía preocupar por otras cosas como Spandau Ballet o Los hombres G), después volvimos a recuperar el entusiasmo pero con las mismas figuritas de siempre. Y así hasta que me independicé y mi madre, viendo la excelente oportunidad de quitarse un bulto de casa, me lo regaló. Y se creó el monstruo.
Desde entonces ha habido nuevas adquisiciones, que muy oportunamente olvidé fotografiar (de hecho la razón verdadera es que no hice las fotos pensando en colgarlas en el blog) y continúo buscando para hacerlo crecer mientras haya suficiente espacio.
Este año hemos visitado la feria de Santa Llúcia de Barcelona, de Tarragona y de Lleida y hemos comprado un pescador y un carro con un burrito. El principal problema es que ya no hacen figuritas como las mías, sí que encontré unas parecidas pero la calidad era muy inferior, se veían de plástico puro y salvo el pescador que compré y una lavandera de pie (la arrodillada ya la tengo), todas las demás estaban repetidas así que me estoy planteando la opción de adquirir figuritas de otra clase pero ya lo decidiré el año que viene. 
No conseguí hacer una foto en que saliera todo así que están hechas a trozitos. Para el año que viene prometo mejores perspectivas.
Y aquí están las fotos:
Ésta tomada desde una punta, para que se vea todo (la figura roja es un papá noel que me dio pena dejar solito):
 Otras futuras adquisiciones serán un puente de madera (que ya tengo fichado) y un caganer.


 Tengo dos pajares, el que está al lado del nacimiento es más reciente y lleva pajita pegada y el que sale en la foto de arriba es el del pesebre anterior que hemos aprovechado. Delante aparece una vaca que también es del primer pesebre.
Como buen pesebre, la perspectiva se va un poco a tomar por el saco porqué los pastorcillos son igual de grandes que las casas:
Espero que os haya gustado.

Pd. Si no me veis unos días por aquí, tranquilos, me habrá tocado la lotería y estaré de vacaciones.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Blake Edwards

Nunca entendí los dibujos de la Pantera Rosa. Los miraba pero no comprendía la historia. Ni su relación con el inspector Clouseau. Y lo que no me gustaba nada era cuando se mezclaba realidad con dibujos animados. Supongo que era demasiado pequeña y tendría que ver la serie otra vez para juzgar.
Tampoco entendí mucho Desayuno con diamantes. Tuve la sensación que querían presentarnos una Holly misteriosa y yo simplemente la vi rara. Intenté leer el libro y lo dejé a la mitad. 
Pero siento la muerte de Blake Edwards y aquí va mi pequeño homenaje:

viernes, 17 de diciembre de 2010

Biutiful

El fin de semana pasado fui al cine a ver Biutiful. Cuando mi chico me dijo que había quedado con unos amigos para verla, no me hizo mucha gracia pero como ya estaba hecha la elección, por temor a que me tildaran de aguafiestas, y porqué me apetecía salir, acepté.
A los dos minutos me hubiera levantado de la silla pero logré aguantar las dos horas de reloj que dura. Si alguien lee este blog y tiene intención de verla, que esté tranquilo, no voy a revelar nada del argumento.
Bardem lo hace bien y el papel le viene como anillo al dedo pero es una película oscura y a mi me gustan las películas con luz. Intentaré explicarme: Hay películas en las que parece que ponen menos luz para que se vean más íntimistas o profundas, o yo que sé, y todas las escenas tienen como una penumbra que no se corresponde con la realidad porqué la electricidad de ahora funciona y las bombillas alumbran. Esta falsa oscuridad me cansa. Entiendo que si algo pasa de noche, no puede haber una iluminación como si fueran las 3 de la tarde pero toda la película en el mismo tono, es agotador.
La acción transcurre en Barcelona, pero es la Barcelona más cutre que he visto en mi vida. Y esto tampoco me resulta creíble. Repito que es una historia dura pero, por muy m... que sea tu vida, no siempre va a transcurrir por las calles más feas de la ciudad, ¿no? Digo yo que algún día irá por un sitio bonito. Vaya imagen más fea han dado de Barcelona, el alcalde se debe estar tirando de los pelos.
Luego hay unos niños, que son los hijos de Bardem, que si salen 10 veces, en 8 están sentados a la mesa comiendo. Seguro que estamos ante un recurso expresamente escogido por el director pero tampoco me gustó.
Y el final, con algo bonito para arreglar todo el desastre de vida del protagonista que fue de lo más pasteloso.
En fin, que la peli no me gustó y no la volveré a ver nunca más.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Invierno II

Como prometí, aquí va la segunda parte de mis vacaciones:





No son fotos nada buenas, todas tomadas por mí. Pero es mi infancia y el sitio en el que las horas pasan más lentamente. Es el lugar que me ha enseñado que puedo vivir sin televisión y ahora intenta reconciliarme con los insectos y demás fauna estival (de momento, no lo está consiguiendo). En verano la casa está fresquita ¡¡y en invierno, también!!
Me gusta ver como los vecinos, con una media de edad que ronda los 80 años, se alegran de vernos.
Me asusta pensar que, en no muchos años, ya no quedará ninguno y las casas quedarán vacías o se venderán a gente que no me conoció de pequeña y no saben la historia de ninguna de las familias.
Me asusta pensar en el hecho de que se va a convertir en un pueblo de fin de semana o de vacaciones y se perderá su esencia.
Cada vez hay más vegetación porqué muchos campos ya no se cultivan.
Pero me gusta saber que siempre voy a tener mi rinconcito.

martes, 30 de noviembre de 2010

Invierno

Parece que finalmente ha llegado el frío. Yo sigo sin abrigo porqué el que he estado llevando los dos últimos años está para el arrastre y tengo que comprarme otro, así que, hasta que dé con el abrigo de mis sueños, voy a trabajar con la chaqueta del fin de semana, que aunque demasiado esport, nadie se ha metido conmigo de momento. Y hoy, de casualidad, he visto fotos de mis vacaciones, en el mes de julio y en la playa:

Calella de Palafrugell (Costa Brava, Girona)

Plaza donde cada verano celebran el famoso recital de havaneres:

Vistas desde nuestra habitación del hotel:

Vistas desde los jardines de Cap Roig, donde se celebra un conocido festival de música. Este año actuaban, entre otros, Julio Iglesias y mi adorado Charles Aznavour:

Vistas de Llafranc y Calella, desde el Far de Sant Sebastià, el de mayor alcance de todo el litoral catalán:

La segunda parte de las vacaciones, en la montaña, la dejo para otro día.

martes, 26 de octubre de 2010

Felicidades

Felicidades abuela, allá donde estés.
Hoy sería tu cumpleaños y cualquier regalo que te hubiese hecho te habría encantado. No he conocido una persona más agradecida, era facílisimo ir a comprarte los regalos de cumpleaños y reyes porqué contigo siempre acertábamos. Te gustaban todos.
Una vez, no recuerdo si todavía era estudiante o hacía poco que había comenzado a trabajar, la cuestión es que no tenía dinero, te regalé un saquito de tela con hierbas en su interior y lo guardaste durante años. Ahora lo tengo en mi casa, colgado de la puerta de mi armario. Cuando lo veo, me acuerdo de ti.
Otra día, fui a un restaurante chino y me dieron un llavero de madera en forma de pez. Te pareció ideal porqué decías que era planito y te cabía en el monedero. No sé qué pasó con aquel pez.
Me gustaba jugar a cartas contigo aunque no creo haber jugado mucho en los últimos años. Ahora, cada vez que lo hago, me acuerdo de ti.
En verano usabas abanico y uno de los que más te duró fue uno de plástico de color fucsia que me dieron con la revista cosmopolitan pero que decías que iba muy bien. Este no te lo dejábamos sacar de casa porqué era horrible y sé seguro que lo tiramos a la basura.
Me encantaba hacerte de chófer cuando mi madre te acompañaba al médico.
En el despacho tengo tu paraguas plegable.
Ahora tienes 2 bisnietas y 2 bisnietos. Nos enteramos de que iba a nacer la primera unos meses después de tu muerte así que por un añito de nada no pudiste llegar a ser bisabuela. La mayor y el pequeño son un par de gordinflones y el segundo y la tercera parecen niños de la postguerra de lo flacos que están. ¡Si vieras al niño! Tiene los ojos azules del abuelo y es rubio como él. Y le apasiona todo lo relacionado con los tractores y los animales de granja. A veces da miedo y todo lo que se parecen.
Tu mejor amiga todavía vive en la residencia de ancianos. No reconoce a nadie la mayor parte del tiempo y no la he visto desde hace años.
Estuviste un montón de años diciendo que tenías 72 cuando alguien preguntaba por tu edad así que en el recordatorio del entierro decidimos no poner tu fecha de nacimiento, para que nadie supiera los años que realmente tenías. Seguro que apruebas nuestra decisión.
De hecho, nunca supiste con exactitud tu fecha de nacimiento y aunque recuerdo perfectamente la tarde que la estuvimos calculando teniendo en cuenta el año de tu boda y el año en que nació mi madre, sólo conseguimos aproximarnos.
Siempre te decíamos que llegarías a los 100 y tú te lo creías. En cada chequeo el médico te decía que estabas perfecta.
Como el abuelo estuvo en la cárcel y en un campo de concentración durante la guerra, pedimos la indemnización que daba la Generalitat. Nos dijeron que no la concedían porqué estuvo preso durante los años de la guerra, pero no se le podía considerar víctima del franquismo. Tres o cuatro meses después de tu muerte, llegó una carta certificada a tu nombre y resultó que habían cambiado de criterio y te pagaron 900 euros. Casi estuvimos a punto de no poder cobrarlos porqué tu cuenta ya estaba cancelada pero como me habías apoderado para presentar la documentación, el banco dijo que era suficiente y me pagó. Mi madre me regaló el dinero y lo utilicé para pagar el primer recibo de mi hipoteca. Tu también me lo habrías regalado.
Ahora los fines de semana hemos vuelto a vivir en tu casa del pueblo. Falta mucho por arreglar pero no importa. Tampoco pudiste llegar a conocer a mi chico y seguro que te encantaría. Él fue el que nos animó con todo esto de la casa. Ocupamos la habitación que yo tenía cuando era pequeña, la más grande y con vistas a la montaña y a la ermita. Cuando acaben las obras, la pintaré en color malva o lila, tu preferido. Mis padres ocupan la vuestra. Tu y el abuelo estaríais muy contentos de vernos otra vez allí.
Esta primavera pasada cayó una roca encima de la ermita y han tenido que rehacer todo el ábside porqué se habia separado de la nave. Un día me acerqué para ver cómo iban las obras y vi que los albañiles habían tirado unos cascotes al contenedor. Resultó que eran fragmentos de las pinturas que había en el interior de la ermita y que también se habían dañado. Cogimos todos los que pudimos y ahora los tenemos en casa.
Tu receta de caracoles tiene éxito en todas partes y a mi padre ya nadie le hace calcetines de lana para el invierno. Mi madre todavía conserva un huevo de cristal que utilizabas para zurcir los calcetines rotos.
A mi ya sólo me peinan cuando voy a la peluquería, pero nadie lo hace con la paciencia con la que tú lo hacías.
Cuando te quedabas sola en casa te decíamos que no abrieras la puerta a nadie.
Recuerdo la tarde antes del día que te pusiste enferma. Era un domingo, el 2 o 3 de enero, y yo había ido al teatro con unos amigos y mis padres fueron a comprar mis regalos de reyes, así que cuando vino tu sobrino, no contestaste al timbre.
Resultó que venía para traerte un libro que había escrito sobre tu familia y que le habían publicado. Había fotos de tus padres y hermanos y salía el caserón inmenso de tus padres que ahora se ha convertido en un bloque de apartamentos y en el que yo he estado sólo una vez. Siempre he pensado que si yo me hubiera quedado en casa contigo, yo sí habría abierto y hubieses podido recibir el libro.
Aquel año recibí como regalo una manta de sofá y un albornoz. La manta ya no la tengo pero el albornoz está nuevo porqué casi no lo uso. Siempre que lo veo, me acuerdo de ti y de como lloraba abriendo los regalos pensando que lo que de verdad quería es que los médicos se hubiesen equivocado y te recuperaras. Recuerdo la tarde del 5 de enero, en la habitación del hospital, miraba la gente pasar con regalos y yo rezaba para que, al menos, aguantaras hasta el día 7 y no relacionar tu muerte con la fiesta de reyes. Al final me hiciste caso y aguantaste dos días más.
Mi madre comenzó a hacer cosas que hacías tú y que mientras tú estabas con vida no hacía. Le robaron el monedero y como llevaba dentro tu último carnet de identidad, lo hemos perdido para siempre.
Me gustaba acompañarte a misa los domingos aunque lo hiciera pocas veces.
Yo sigo llevando el mismo coche, he cambiado dos veces de trabajo, me compré un piso y vivo con mi novio desde hace casi 3 años.
Sentías devoción por mi, todo lo que yo hacía te parecía bien y siempre me decías que a ninguna de las chicas que veías por la calle le quedaba tan bien la minifalda como a mí. Nunca más me he sentido la persona preferida de nadie, como me hacías sentir tú. Un día se lo dije a mi chico y se enfadó, porqué él también me quiere muchísimo y sé que os habriais gustado.
Hoy tendrías ... años.

lunes, 11 de octubre de 2010

Telefónica

Era el pasado 13 de agosto. Viernes por la tarde. A primera hora. Ahora caigo que era viernes 13.
Llevo días pensando que tengo que llamar a Telefónica, ahora Movistar, para solicitar una oferta para mi tarifa plana de casa pero siempre pasa algo que me hace dejarlo para más tarde pero ese viernes, a eso de las 4 de la tarde me viene al pensamiento y como estoy en casa (en mi mierda de horario laboral hemos conseguido librar los viernes por la tarde de julio y agosto), tengo tiempo y estoy de buen humor, cojo el inalámbrico y me siento en el sofa.
Llamo al 1004.
Solicito ser atendida en catalán, para evitarme alguien con un acento sudamericano que me cuesta de entender. Alguien me cuenta después que siempre llaman sudamericanos porqué llaman desde allí; no son sudamericanos que vivan en España sino que las llamadas se hacen desde la tierra descubierta por Cristobal Colon. Es de aquellas cosas que "m'estimo més creure-ho que anar a veure-ho" (traducción: prefiero creerlo antes que ir a comprobarlo, o sea, que me importa bastante poco) y lo olvido pero no sé el motivo, ahora lo vuelvo a recordar y como estoy verborreica, o tecladodeica, o como se llame, lo escribo.
Me atiende una señorita. (a partir de ahora, traducción simultánea):
- Buenas tardes, hace unos dos años me di de alta en internet por teléfono y como me quiero dar de baja (en realidad lo que quiero es que me bajen el precio pero ella no lo sabe) llamo para preguntar como tengo que hacer el trámite. Darme de alta fue muy fácil pero seguro que darme de baja me costará más (me doy el gustazo de decírselo pero se lo toma bien, de hecho, no hace ni puto caso del comentario).
- ¿Le puedo preguntar por qué motivo se quiere dar de baja?
- Pues mire, paso 9 horas en un despacho con ordenador e internet. Cuando llego a casa, lo que menos me apetece es sentarme otra vez delante una pantalla y si algún día necesito internet para algo puntual, tengo un locutorio debajo de casa atendido por un paqui muy simpático. No lo necesito y no quiero pagar los 65 euros que me cuesta al mes.
- Sí pero piense que tiene llamadas a fijos totalmente gratuitas.
- Ya pero cuando quiero llamar a alguien lo hago desde el trabajo o desde el móvil. Es un servicio que prácticamente no utilizo y no me compensa. Además, hay ofertas mucho más baratas.
- Piense que en las otras compañías el servicio es muy deficiente.
- Es posible pero el de Telefónica funciona fatal y para lo que lo utilizamos ya me está bien.
- Veo que me sale en pantalla una promoción por la que se le rebaja 20 euros mensuales durante un año, le saldría a 47 euros iva incluido.
- (Rápido cálculo mental, 20 x 12 = 240 euros anuales, tengo para un buen bolso). De acuerdo, no me dé de baja y aplíqueme la oferta.
- Le llegará una factura con dos tarifas, hasta hoy trece de agosto con la anterior y a partir de hoy con la promoción. Además lo pongo en la promoción de llamadas gratuitas a móviles los fines de semana. Y le aconsejo que esté pendiente y cuando se le acabe la promoción dentro de un año vuelva a llamar para pedir otra.
- Muchas gracias.

Por la tarde se lo digo a mi chico, toda contenta. Él, que tiene dos grandes enemigos (Telefónica i La Caixa), me dice:
- No te fies.
- Tranquilo, lo controlaré.

(Mi chico intentó darse de baja del teléfono fijo de la casa en la que vivía cuando nos conocimos. Llamó para hacerlo y una amable señorita le ofreció una promoción de la que nunca más se supo. Mi chico, todo digno, se enfadó y dejó de pagar los recibos hasta que le cortaron el teléfono. La deuda subía unos 100 euros y un día le llegó una carta de una empresa de fichero de morosos. Llamé a telefónica, expliqué lo sucedido y al final llegamos al acuerdo de que pagando 50 euros, lo sacaban del fichero.)

A principios de este mes de octubre reviso mi cuenta bancaria y veo que me han cobrado otra vez 65 euros. 
Vuelvo a llamar. Pido otra vez ser atendida en catalán:
- Buenos días, quiero darme de baja de internet. Llamé el 13 de febrero para hacerlo y me ofrecieron una promoción de 47 euros y me han vuelto a cobrar 65. (mi tono es de crispación y pido anticipadamente disculpas sabiendo que no es culpa de la que me está atendiendo pero como no se quien es el responsable alguien tiene que pagar el pato, consigo mantener la voz de cabreo durante todo el rato)
- Efectivamente, veo que no le han aplicado ninguna promoción.
- Ya lo sabía. Telefónica funciona así, prometen y no cumplen y por eso me quiero dar de baja.
- Le paso con el departamento de bajas.
- Buenos días, en que puedo atenderle?
- Quiero darme de baja de internet. Me han engañado y ya estoy harta.(le explico todo lo sucedido)
- Tiene ud. muy buena memoria, efectivamente hay una incidencia el día 13 de agosto.
- Pues claro que tengo buena memoria. (me da una rabia cuando me dice esto que me hace mantener el enfado). Ya sabía que lo tenía que controlar porqué era posible que no cumplieran lo prometido. Además, ¿qué se creen? ¿Que no reviso mi cuenta corriente y me la iban a colar? 
- Pues ahora mismo no tengo ninguna promoción que ofrecerle.
- Me da igual, quiero darme de baja. Dígame qué tengo que hacer o a dónde ir.
- Tome nota de la reclamación (me da un número), en unos diez días, le llegará a casa una carta pidiendo disculpas y en su cuenta se le hará una devolución de los 20 euros de más que se la han cobrado. A partir de ahora, se le cobrará 47 euros (¿no decía que no le salía ninguna promoción? ¿me estaba mintiendo o me miente ahora?
- Perfecto pero le advierto que si no me cobran los 47 euros, voy a devolver los recibos. Si me cortan el teléfono da igual porqué tengo móvil y el fijo apenas lo uso. Si me ponen en un fichero de morosos me da igual porqué la hipoteca ya la tengo concedida y además en mi banco me conocen de siempre y saben que soy solvente y cumplidora y una demanda no me la van a poner porqué por 100 o 200 euros no les sale a cuenta. Además, soy abogada, sé que las costas del procedimiento son como máximo el 30% de la reclamación y no les sale a cuenta. 
- No se preocupe que está todo solucionado.

He llamado dos veces para darme de baja y todavía no lo he conseguido (en realidad sólo quiero pagar menos pero ellos no lo saben).
Hoy he visto el ingreso de los 20 euros en mi cuenta.
La carta de disculpas no ha llegado todavía y estoy pendiente del recibo del próximo mes.
Espero que este post no tenga una continuación.

Acabo de ver el arco iris desde mi ventana del despacho pero no llevo encima la cámara de fotos para ponerlo en el post. Cuando acabo los posts, cambio el color de la fuente porqué el negro no me gusta. Hoy lo voy a cambiar sólo en este último párrafo.
Felicidades a todas las Pilares. 

martes, 28 de septiembre de 2010

El pasado fin de semana

Me calcé las botas de montaña: (1)




Disfruté de la lluvia:


Recogí (y comí) moras después de años sin hacerlo:


Y me pareció estar en el paraiso:


 Y todo esto a diez minutos de mi casa.

(1) Creo que es la primera vez que me muestro un poquito.