miércoles, 15 de diciembre de 2010

Invierno II

Como prometí, aquí va la segunda parte de mis vacaciones:





No son fotos nada buenas, todas tomadas por mí. Pero es mi infancia y el sitio en el que las horas pasan más lentamente. Es el lugar que me ha enseñado que puedo vivir sin televisión y ahora intenta reconciliarme con los insectos y demás fauna estival (de momento, no lo está consiguiendo). En verano la casa está fresquita ¡¡y en invierno, también!!
Me gusta ver como los vecinos, con una media de edad que ronda los 80 años, se alegran de vernos.
Me asusta pensar que, en no muchos años, ya no quedará ninguno y las casas quedarán vacías o se venderán a gente que no me conoció de pequeña y no saben la historia de ninguna de las familias.
Me asusta pensar en el hecho de que se va a convertir en un pueblo de fin de semana o de vacaciones y se perderá su esencia.
Cada vez hay más vegetación porqué muchos campos ya no se cultivan.
Pero me gusta saber que siempre voy a tener mi rinconcito.

2 comentarios:

Cristina dijo...

Pues a mí tus fotos me han gustado mucho, digas tú lo que digas. Y desde luego parece un rinconcito precioso, vaya gozada poder refugiarse allí de vez en cuando.

RUBICITA dijo...

que hermoso lugar, mis abuelos viven en un lugar similar obviamente con los 40 grados de calor las casas tienen otro tipo de estructura pero comparto el hecho y la remembranza de haber vivido ahi miniñez ahora que soy madre daría lo que fuera porque mi hijo tuviera una infancia igual :)