jueves, 17 de junio de 2010

Mis 10.

Ya sabéis que uno de mis blogs favoritos es el de Cristina, y creo que es la primera vez que le he visto hacer un meme en todo el tiempo que la sigo. Es uno sencillito, poner las 10 cosas que te hacen feliz, así que, me copio la idea y aquí van mis 10:
1.- Llegar al viernes por la tarde y saber que tienes todo el fin de semana por delante y, sobre todo, que la próxima semana se espera tranquilita.
2.- Las tardes de lluvia cuando estoy en casa, disfrutando del ruido del agua y yo voy con ropa cómoda.
3.- Comprar algo de decoración para mi casa (llevo casi 2 años y aun no tengo cortinas, me faltan un montón de cuadros, alguna lámpara ...).
4.- Estar en clase de inglés con mis compañeros.
5.- Encontrar una prenda de ropa que tenía olvidada y resulta que me va perfecta y todavía no ha pasado de moda.
6.- Tachar una tarea pendiente de la agenda porqué ya he podido acabarla y no tener que pensar más en ella y ver como la lista va haciéndose pequeña en lugar de crecer.
7.- Conocer gente encantadora a través del blog y saber que, en otras circunstancias, podríamos ser buenas amigas (ahora me doy cuenta de que no conozco ningún chico blogueril). Y ver que el contador de visitas va subiendo aunque haya pocos comentarios.
8.- Tener la casa limpia y ordenada, situaciones que, por desgracia, coinciden menos de lo que deberían.
9.- Ver a MR contento e ilusionado con sus estudios.
10.- Poder disfrutar de mis amigos y de mi familia.

Seguro que hay más cosas que me hacen feliz pero creo que las anteriores me definen bastante bien.
Un abrazo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Mi nueva afición

Bueno, más que nueva, recuperada. Porqué hace años que comencé pero ha sido una afición por etapas, que he ido dejando y recuperando. Pero esta vez la he cogido con fuerza, pertenezco a un grupo que he conocido por internet e, incluso, he abierto otro blog en el que voy mostrando mis obras en curso y mis avances.
Por eso, si ya me costaba hacer entradas en este blog, imaginaos ahora que tengo otro.
Y esto es en lo que he estado trabajando en mis ratitos libres:
(éstas son las imágenes de la marca, ya mostraré mis cuadros en cuanto los tenga enmarcados): 

jueves, 20 de mayo de 2010

Charles Aznavour y su americana

Me encanta Charles Aznavour y suelo poner el youtube mientras trabajo y ahí lo tengo como música de fondo. El otro día descubrí este video suyo.
Alucinada me quedé con la chaqueta que lleva.

viernes, 7 de mayo de 2010

Pringada de la vida

Seguro que no es una expresión muy culta y la Academia de la Lengua me acaba de borrar de su lista de blogs preferidos, pero el martes que viene es fiesta en Lleida, todo el mundo en el despacho hace puente y yo, con remordimientos por haberme cogido el día 9 de abril y haberme ido a París, he dicho que iría a trabajar.
Llevo más de un año en mi nuevo trabajo y no he hecho ni un puente ni un día de fiesta (los días de gripe en casa con fiebre no los cuento como fiesta laboral) y, aun así, he tenido remordimentos por hacer 2 días de fiesta tan seguidos.
¿Soy o no soy una pringada de la vida?

Os deseo un feliz fin de semana. 

lunes, 26 de abril de 2010

Y Paris III

Y ya para acabar el relato de nuestro segundo día en París. Creo que nos habíamos quedado en el Pompidou y desde allí, nos dirigimos hacia el Louvre pasando por Les Halles. 



De camino, nos topamos con una coral que cantaba unas canciones tan alegres y pegadizas que por poco pido un guión y me apunto a cantar con ellos. Y no creais que me he vuelto loca y pretendía subir al escenario!, es que dejaban participar al público y había mucha gente que se había unido y participaba del espéctaculo. Ahora que caigo, los hubiese podido grabar, pero en ese momento no se me ocurrió.
Ya en el Louvre nos hicimos la foto de rigor ante la pirámide (habíamos descartado la idea de visitarlo porqué ya era prácticamente la hora de cerrar) y desde allí, nos fuimos a la zona de nuestro hotel para buscar un sitio donde cenar.
Arco del Carroussel con el obelisco de la Concordia y el Arco del Triunfo al fondo

La idea era ir a dormir pronto porqué al día siguiente nuestro vuelo salía a las 9 de la mañana y teníamos que madrugar. La aventura de nuestra tarjeta de transporte que pagamos carísima y no sirvió el último día ya la expliqué.
Y bueno, aquí se acaba mi viaje.
Sin duda nos quedaron muchas cosas por ver, no entramos en ningún museo, ni subimos a la tour Eiffel, ni al arco del Triunfo, no dimos un paseo en barco por el Sena, ni nos acercamos a los Campos Eliseos ... pero es que un día y medio no dan para más.
Lo malo del horario desde el aeropuerto de Lleida es que sólo te permite estar un día y medio en París porqué llegas a las 11 y media de la mañana al aeropuerto Charles de Gaulle, que está a unos 30 km de Paris por lo que cuando llegas al hotel y dejas las maletas, ya es la hora de comer.
En cambio, lo bueno del horario es que estás en París en viernes y un sábado con lo que te ahorras el día festivo que siempre es más "triste" por lo de que las tiendas están cerradas y, además, a la vuelta, llegas a las 11 a Lleida con lo que todavía queda media mañana y toda la tarde de domingo. El fin de semana cunde muchísimo.
La idea con la que me quedo: Que quiero volver!!!!! Para ver todo lo que quedó pendiente, aunque seguro que acabarermos visitando de nuevo parte de lo que hemos visto esta vez. Supongo que algo más de planificación hecha desde aquí, no vendría nada mal.
En fin, un abrazo para todos vosotros.


viernes, 23 de abril de 2010

Sant Jordi 2010

Una breve* entrada para deciros que yo ya he tenido mi rosa y mi libro. Esta mañana, mi chico me los ha traído al despacho. A ver si mañana le puedo sacar una foto y edito esta entrada para que los veais.

Yo todavía no he comprado el suyo pero tengo pensado escaparme un rato antes del trabajo (porqué sí, estoy sentada en mi despacho escribiendo esto en lugar de trabajar) y comprarle uno si encuentro algo que me guste. El sábado pasado estuve en una conocida librería de mi ciudad para preguntar por uno de poesía de Joanna Raspall** que sé que le hacía ilusión tener. La mujer que me atendió se me quedó mirando con con cara de ¿Qué me estás diciendo? ¿Raspall? hasta que al final no pudo reprimirse y me preguntó: ¿Raspall? ¿Com un raspall de dents?
Aclaro por si alguien que me lee no entiende el catalán que "Raspall" en castellano es "cepillo", y traducida, su pregunta fue: "¿Como un cepillo de dientes?"
Ya sé que atender una librería puede ser como vender pollos si no te gusta la literatura o no tienes ni idea de lo que vendes, pero coño!!! al menos disimula!!!!
Joanna Raspall es una autora catalana, con una poesia muy sencilla y amena, por este motivo, se lee un montón en las escuelas, (un poco como fue Gloria Fuertes para los de mi edad, para que me entendais).
Para mayor indignación, tengo que decir que estaba en Abacus, librería frecuentadísima, al menos en Lleida, por maestros y profesores.

Ante mi confirmación que efectivamente buscaba un libro de la Sra. Raspall, la susodicha miró en el ordenador y atónita vio que sí, que la tal Raspall no sólo existe sino que, además, tiene un montón de libros. Lamentablemente, en ese momento no tenía ninguno en la librería.
Entonces yo pregunté si encargándolo, llegaría para Sant Jordi a lo que me aseguró rotundamente que no, que sería imposible y que mejor me buscara una alternativa. Y, ahora viene lo bueno, sale del mostrador y dirigiéndose a un expositor que ponía LLEIDA, me dice:
- Yo te recomiendo éste.
Y me da el "diccionari lleidatà-català"!!!!! Y añade:
- Es un libro que va muy bien.
Y yo me pregunto: ¿Qué tiene que ver un libro de poesía con un diccionario????
Es verdad que tenemos algunas palabras y expresiones diferentes del resto de catalanes (lógico, ¿no?, creo que se llaman variantes dialectales); aún así, cuando pongo TV3 la entiendo sin problemas y cuando he ido a Barcelona también me han entendido.
Lo que quiero decir es que no niego que el diccionario lleidatà-català sea muy divertido, perfecto para pasar un rato, para regalar un libro a alguien que nunca lee o para tenerlo como curiosidad, pero nada más.
Podría entender que me dijera que de Raspall no tenía nada y que me recomendara otros poetas si lo que quería era poesía, o algún libro infantil si quería un libro para un niño, pero ¿un diccionario?
Sé que explicado aquí pierde su gracia pero me sentí como que me estaba vendiendo lo primero que tenía a mano, sin preocuparse de mis gustos. Como ir a comprar un pantalón azul y que te quieran vender una chaqueta roja. Voy a parecer muy radical, pero gente así no tendría que trabajar en una librería. No estoy diciendo que tengan que conocerse (ya no digo, haber leído) todos los autores de la tienda, pero si no sabes de que va el tema, cállate y punto que al fin y al cabo, sólo tenía que mirar en el ordenador si tenían el libro o no. En fin, que no quiero acabar cabreada (perdon, enfadada) el post de un día tan bonito.
Feliç dia de Sant Jordi, o de lo que queda.

* Iba a ser breve al principio, pero me he animado y ha salido larguísima, lo siento.
** Suerte que no le dije el segundo apellido de la autora, que se llama Joanna Raspall Juanola. Seguro que hubiese preguntado: "¿Juanola? ¿Como las pastillas?"

miércoles, 21 de abril de 2010

París II

Nuestro segundo y último día en París comenzó bastante tarde. No pusimos el despertador confiando que, durmiendo en una cama extraña, nos íbamos a despertar pronto pero eran más de las nueve cuando se nos ocurrió mirar la hora. Por suerte, se confirmaron los pronósticos y no parecía que fuera a llover:
 Vista desde nuestra ventana

En resumen, que después de una ducha y planificar un poco el día (que ya nos vale, no haberlo hecho con más previsión) nos encontramos desayunando a las 11 de la mañana en una cafetería al lado del hotel.
Nuestro primer destino y cumpliendo un deseo (capricho) mío, fue ver la estatua de la Libertad. Tomamos el tranvía que pasa justo delante del hotel  con la idea de ir hasta el final de la línea que acaba justo en el Sena y, desde allí, dar un paseo hasta la estatua. El tranvía nos llevó hacia una zona apartadísima de todos los sitios turísticos de París que quedaba algo alejada de nuestro destino, lo que nos obligó a andar un buen rato.

 Aun así, la caminata nos permitió descubrir una zona tranquila, con edificios de pisos inmensos y sin valor histórico pero con cuidados jardines y poco tráfico. Sin duda, si alguna vez vuelvo a París no repetiré la visita pero me gustó pasar por ahí.

    
Me ha sorprendido que poca gente sepa que hay una estatua de la Libertad en París y que la que todos conocemos de Nueva York fue un regalo del pueblo francés. Lo que yo no sabía eran los detalles del regalo así que qué mejor excusa para buscarlo en Google. Efectivamente, Francia regaló la escultura en conmemoración del centenario de la independencia de Estados Unidos. La estatua es diseño del escultor Frederic Auguste Bartholdi y Gustave Eiffel fue el arquitecto encargado de diseñar la estructura que la sostiene. Después se desmontó y las piezas se enviaron en barco a Nueva York. Más tarde, y para conmemorar el bicentenario de la Revolución Francesa, los americanos regalaron una versión reducida de su estatua. Aunque en un principio la Libertad francesa miraba hacia el centro de París, cambiaron su ubicación y ahora las dos hermanas se miran mutuamente. Por cierto, el nombre original es "La libertad iluminando al pueblo".

Cumplido mi deseo, nos fuimos hacia Le Marais. Después de ver una exposición de figuras de madera que encontramos por el camino, descansamos sentados en un banco de la Place des Vosges, entre turistas y parisinos que disfrutaban del maravilloso día que estaba haciendo.

Después de comer, no demasiado bien y bien caro, en pleno centro de Le Marais, estuvimos callejeando durante un buen rato entre las mil tiendas de toda clase que hay por todo el barrio*. Vimos otra exposición, esta vez de fotografía, e hice una comprita para mi nueva afición al punto de cruz en una tienda de labores que seguro que vuelo a visitar en mi próximo viaje.

Agotados, llegamos hasta el Pompidou, donde nuevamente aprovechamos los bancos del estanque para descansar otro ratito y zamparme una crêpe de azucar como merienda.


Nuestro siguiente destino fue el Louvre pero como blogger hace el tonto y no me deja subir algunas fotos, dejaré un mini post para otro día. ¿os parece? 

* Cristina, entramos en Muji (que también nos vale, que la tenemos en Barcelona!!) y pude ver que tenían un montón de tus tazas de té!! Te prometo que tuve una en las manos para comprartela pero entre que no sabía como hacertela llegar y, lo que es más importante, si iba llegar sana y salva hasta aquí, desistí de la idea. pero me quedé con las ganas. 

martes, 20 de abril de 2010

París I

Pues el fin de semana romántico fue en París y la foto del post anterior es la de la Tour Eiffel vista por abajo. Nada que ver con lo que yo vi porqué estaba toda su parte inferior cubierta por una lona, supongo que por obras o limpieza, y no se veía nada.
Nuestro avión salía a las 9.30 desde el recién estrenado aeropuerto de Alguaire.
 Un lujo: a veinte minutos de casa y con el parking gratuito si tienes que dejar el coche allí. Tiene una sola cafetería, no hay quiosco de prensa ni tienda de regalos, y mucho menos duty free. Vamos, aeropuerto de ir por casa por lo que a instalaciones se refiere pero comodísimo por todo lo demás, y lo que realmente importa: tan pequeño que es imposible perderse!
Lo que ignoro es si existe algún tipo de transporte público (necesariamente autobús) hacia o desde Lleida para el caso de que alguien venga de visita y no tenga a ningún familiar/amigo que le pueda recoger.
En fin, a lo que iba. El vuelo Lleida-París es un visto y no visto: una hora y media que, para alguien como yo que no estoy acostumbrada a ir en avión, pasó volando (y nunca mejor dicho!).
Lo primero que hicimos nada más llegar al aeropuerto fue comprar un billete Paris Visite, con el que puedes utilizar el transporte público (metro, autobús y tren de cercanías) todas las veces que quieras. Primer gasto y primer error. Yo había estado mirando por internet y estaba dudando entre este billete y otro que se llama Mobilis. El chico que nos atendió nos dijo que era mejor el Paris Visite porqué incluía los traslados desde y hacia el aeropuerto, que de otro modo nos costaba 34 euros entre los dos; así que compramos el Paris Visite por tres días, aun sabiendo que el domingo no lo íbamos a usar porqué nuestro avión salía a las 9 de la mañana. Total que el París Visite por 3 días nos costó 74 euros. Haciendo cálculos después vimos que, o el chico era tonto o nos tomó el pelo, porqué acabamos pagando igualmente los 34 euros de los viajes al aeropuerto más un Paris Visite por tres días, y del que sólo íbamos a usar dos. Pero es que además, el último día los pases no funcionaban y nos tuvimos que colar, unas veces saltando la barrera, otras por debajo y otras con ayuda de otros turistas. En fin, ya lo sabremos para otra vez.
Cuando dejamos las bolsas en el hotel ya eran las doce del mediodía, y como teníamos hambre, aprovechamos los bocatas que no habíamos tomado para desayunar y los comimos sentados en un parque cerca del hotel.

Después de comer nos dirigimos a Montmartre, visitamos el Sacré Coeur y dimos un paseo por el barrio.

Yo recordaba un precioso barrio en medio de París pero me encontré algo muy diferente, que me decepcionó. Los pintores que yo había visto ya no estaban y los que había allí parecían sacados de los tenderetes que ponen en las fiestas o en los paseos de la playa. No sé si me explico. Estos "pintores" te perseguían casi hasta el acoso, para pintarte un retrato haciendo perder todo el encanto que tenía el bohemio Montmartre.

Tras el paseo-agobio por Montmartre nos fuimos a visitar el Arco del Triunfo, del que no recordaba absolutamente nada y que realmente me impresionó. Aunque algunas imágenes estaban tapadas por andamios como podeis ver en la foto, me encantó.
Yo ignoraba que se podía subir hasta arriba de todo y estuvimos dudando, aunque al final optamos por intentarlo en la Tour Eiffel. Nueva equivocación porqué aquí no había que hacer cola mientras que en la torre se tenía que esperar unas tres horas.

Del Arco del Triunfo nos fuimos a la Tour Eiffel. Qué maravilla! Se que hay a quien le decepciona cuando la ve de cerca pero a mi me pareció preciosa:


Desde aquí, y tras desistir de hacer la interminable cola para subir, nos dirigimos hacia la Ile de la Cité para visitar Nôtre Dame:  

Y como a estas horas el sol ya se estaba poniendo, nos fuimos a dar un paseo por el Quartier Latin y ya de paso buscar un sitio para cenar.
En la próxima entrada os cuento el segundo día. Espero que os hayan gustado las fotos aunque seguro que las teneis más que vistas.
Besos a todo el mundo.

martes, 6 de abril de 2010

Mi cumpleaños.

Hola!!!

Ayer fue mi cumpleaños y mi chico me ha regalado un fin de semana en ...


¿Adivinais??? Me voy el viernes y vuelvo el domingo. Seguro que quedarán muchas cosas por visitar, pero así tengo excusa para repetir. Nos vemos a la vuelta.

PD. Cristina, tú no juegas, que ya sabes la respuesta.

lunes, 29 de marzo de 2010

Miguel Hernández

El 28 de marzo de 1942 fallecía Miguel Hernández, poeta de la generación del 27.

Este poema, musicado por mi adorado Serrat, lo escribió para su hijo Manuel. 






Y éste seguro que también os suena.

Y finalmente otro poema, esta vez musicado por Paco Ibáñez.


Hace unos 5 o 6 veranos, estaba pasando las vacaciones en Francia con una amiga y nos invitaron a un concierto de un tal Paco Ibáñez, pensando que como era español nos haría ilusión. La verdad es que no habíamos oido hablar de él pero aceptamos la invitación. Cuando llegamos, vimos que el teatro estaba lleno a rebosar, no quedaba ni un asiento libre e incluso había gente de pie.
Y cuando comenzó a cantar, vimos con sorpresa que todos los franceses tarareaban las canciones, ¡¡¡se las sabían todas!!! Al cabo de un rato, alguien pidió "Aceituneros" y cuando Paco Ibáñez comenzó las primeras palabras del poema, la gente se puso en pie, cantando con un sentimiento como si estuviéramos en Jaen en lugar de Carcassonne.
A mi amiga no le gustó el concierto pero yo salí entusiasmada.

Espero que no haya sido muy osada compartiendo esta anécdota en un post que quería ser un recuerdo y homenaje a uno de mis poetas preferidos.