Una breve* entrada para deciros que yo ya he tenido mi rosa y mi libro. Esta mañana, mi chico me los ha traído al despacho. A ver si mañana le puedo sacar una foto y edito esta entrada para que los veais.
Yo todavía no he comprado el suyo pero tengo pensado escaparme un rato antes del trabajo (porqué sí, estoy sentada en mi despacho escribiendo esto en lugar de trabajar) y comprarle uno si encuentro algo que me guste. El sábado pasado estuve en una conocida librería de mi ciudad para preguntar por uno de poesía de Joanna Raspall** que sé que le hacía ilusión tener. La mujer que me atendió se me quedó mirando con con cara de ¿Qué me estás diciendo? ¿Raspall? hasta que al final no pudo reprimirse y me preguntó: ¿Raspall? ¿Com un raspall de dents?
Aclaro por si alguien que me lee no entiende el catalán que "Raspall" en castellano es "cepillo", y traducida, su pregunta fue: "¿Como un cepillo de dientes?"
Ya sé que atender una librería puede ser como vender pollos si no te gusta la literatura o no tienes ni idea de lo que vendes, pero coño!!! al menos disimula!!!!
Joanna Raspall es una autora catalana, con una poesia muy sencilla y amena, por este motivo, se lee un montón en las escuelas, (un poco como fue Gloria Fuertes para los de mi edad, para que me entendais).
Para mayor indignación, tengo que decir que estaba en Abacus, librería frecuentadísima, al menos en Lleida, por maestros y profesores.
Ante mi confirmación que efectivamente buscaba un libro de la Sra. Raspall, la susodicha miró en el ordenador y atónita vio que sí, que la tal Raspall no sólo existe sino que, además, tiene un montón de libros. Lamentablemente, en ese momento no tenía ninguno en la librería.
Yo todavía no he comprado el suyo pero tengo pensado escaparme un rato antes del trabajo (porqué sí, estoy sentada en mi despacho escribiendo esto en lugar de trabajar) y comprarle uno si encuentro algo que me guste. El sábado pasado estuve en una conocida librería de mi ciudad para preguntar por uno de poesía de Joanna Raspall** que sé que le hacía ilusión tener. La mujer que me atendió se me quedó mirando con con cara de ¿Qué me estás diciendo? ¿Raspall? hasta que al final no pudo reprimirse y me preguntó: ¿Raspall? ¿Com un raspall de dents?
Aclaro por si alguien que me lee no entiende el catalán que "Raspall" en castellano es "cepillo", y traducida, su pregunta fue: "¿Como un cepillo de dientes?"
Ya sé que atender una librería puede ser como vender pollos si no te gusta la literatura o no tienes ni idea de lo que vendes, pero coño!!! al menos disimula!!!!
Joanna Raspall es una autora catalana, con una poesia muy sencilla y amena, por este motivo, se lee un montón en las escuelas, (un poco como fue Gloria Fuertes para los de mi edad, para que me entendais).
Para mayor indignación, tengo que decir que estaba en Abacus, librería frecuentadísima, al menos en Lleida, por maestros y profesores.
Ante mi confirmación que efectivamente buscaba un libro de la Sra. Raspall, la susodicha miró en el ordenador y atónita vio que sí, que la tal Raspall no sólo existe sino que, además, tiene un montón de libros. Lamentablemente, en ese momento no tenía ninguno en la librería.
Entonces yo pregunté si encargándolo, llegaría para Sant Jordi a lo que me aseguró rotundamente que no, que sería imposible y que mejor me buscara una alternativa. Y, ahora viene lo bueno, sale del mostrador y dirigiéndose a un expositor que ponía LLEIDA, me dice:
- Yo te recomiendo éste.
Y me da el "diccionari lleidatà-català"!!!!! Y añade:
- Es un libro que va muy bien.
Y yo me pregunto: ¿Qué tiene que ver un libro de poesía con un diccionario????
Es verdad que tenemos algunas palabras y expresiones diferentes del resto de catalanes (lógico, ¿no?, creo que se llaman variantes dialectales); aún así, cuando pongo TV3 la entiendo sin problemas y cuando he ido a Barcelona también me han entendido.
Lo que quiero decir es que no niego que el diccionario lleidatà-català sea muy divertido, perfecto para pasar un rato, para regalar un libro a alguien que nunca lee o para tenerlo como curiosidad, pero nada más.
Podría entender que me dijera que de Raspall no tenía nada y que me recomendara otros poetas si lo que quería era poesía, o algún libro infantil si quería un libro para un niño, pero ¿un diccionario?
Sé que explicado aquí pierde su gracia pero me sentí como que me estaba vendiendo lo primero que tenía a mano, sin preocuparse de mis gustos. Como ir a comprar un pantalón azul y que te quieran vender una chaqueta roja. Voy a parecer muy radical, pero gente así no tendría que trabajar en una librería. No estoy diciendo que tengan que conocerse (ya no digo, haber leído) todos los autores de la tienda, pero si no sabes de que va el tema, cállate y punto que al fin y al cabo, sólo tenía que mirar en el ordenador si tenían el libro o no. En fin, que no quiero acabar cabreada (perdon, enfadada) el post de un día tan bonito.
Feliç dia de Sant Jordi, o de lo que queda.
* Iba a ser breve al principio, pero me he animado y ha salido larguísima, lo siento.
** Suerte que no le dije el segundo apellido de la autora, que se llama Joanna Raspall Juanola. Seguro que hubiese preguntado: "¿Juanola? ¿Como las pastillas?"
* Iba a ser breve al principio, pero me he animado y ha salido larguísima, lo siento.
** Suerte que no le dije el segundo apellido de la autora, que se llama Joanna Raspall Juanola. Seguro que hubiese preguntado: "¿Juanola? ¿Como las pastillas?"

1 comentario:
¡Menuda dependienta! Lo de que no sepa de literatura mira, pase, porque ya muchos dependientes de librerías son así, pero lo de que intenté encasquetarte un diccionario que nada tiene que ver con lo que le has pedido no tiene perdón. Pffffff.
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